
Uno de los proyectos beneficiados por la convocatoria “Más Ciencia, Más Investigación, Más UACH 2026”.
En medio del debate sobre la prohibición de los corridos tumbados y las sanciones a artistas que interpretan canciones relacionadas con el crimen organizado, el Dr. Luis Alejandro García Ruíz, investigador de la Facultad de Artes de la Universidad Autónoma de Chihuahua, desarrollará un proyecto con el que busca comprender este fenómeno cultural desde una perspectiva científica y proponer alternativas distintas a la censura.
El proyecto que lleva por nombre “Corridos Tumbados, más allá de la prohibición: modelo de intervención y guía estética”, fue uno de los ganadores de la convocatoria “Más Ciencia, Más Investigación, Más UACH”, y surge ante la necesidad de analizar un fenómeno que ha generado controversia en distintas entidades del país.
De acuerdo con el investigador, la censura suele provocar que determinados sectores de la población perciban estas medidas como una forma de represión, lo que termina fortaleciendo el interés por este tipo de expresiones musicales. Aunque reconoce que algunos contenidos pueden contribuir a normalizar o romantizar actividades ilícitas, considera que la discusión debe ir más allá de la prohibición, y que el reto es encontrar alternativas que no sean represivas, que respeten la libertad de expresión y que al mismo tiempo permitan disminuir los efectos negativos que pueden generar ciertos mensajes.
El investigador aclaró que escuchar narcocorridos no convierte automáticamente a alguien en delincuente. Sin embargo, advirtió que estas expresiones pueden reforzar determinadas aspiraciones cuando presentan el ascenso social mediante actividades ilícitas como algo admirable o deseable.
Uno de los principales objetivos del estudio será analizar cómo los corridos tumbados funcionan como marcos simbólicos que influyen en la manera en que algunas personas interpretan conceptos como éxito, poder o movilidad social.
El proyecto será desarrollado por un equipo de seis investigadores provenientes de distintas disciplinas, entre ellas música, historia, letras y artes, lo que permitirá abordar el fenómeno desde múltiples perspectivas. El equipo está conformado por: Dolores Prieto Jaspeado, José Luis Flores Quiñonez, Mario Alejandro Domínguez Cruz, Sergio Iván Terrazas Domínguez y María Clara Lozada Ocampo.
Una vez que se tengan los resultados, el equipo buscará trabajar directamente con artistas para generar propuestas que permitan construir alternativas culturales desde el ámbito creativo. La intención es que las posibles soluciones surjan tanto de la evidencia científica como de la participación de quienes forman parte del ecosistema artístico.
García Ríos destacó que uno de los principales objetivos de la universidad es generar conocimiento útil para mejorar las condiciones de vida de la sociedad. Por ello, celebró que proyectos de este tipo reciban apoyo institucional, al considerar que la investigación no solo fortalece la formación académica, sino que también contribuye al desarrollo social y cultural de la entidad.

